MENTORING vs. COACHING
Una de las claves del éxito empresarial es retener y potenciar el talento humano. La cultura participativa involucra al empleado en la toma de decisiones, fomenta el compromiso y posibilita la puesta en marcha de sus habilidades en una organización cuyos cimientos son una gestión integral del talento. Retener, sujetar y evitar que marche personal implica muchas veces acciones de emergencia, reactivas y de efecto inmediato, aunque muchas veces no llegan al fondo de la cuestión.
Las estrategias de éxito en la retención del talento son aquellas que se diseñan y orientan para satisfacer las necesidades y los deseos de los profesionales de la organización. Dos de las estrategias más practicadas y conocidas son el coaching y el mentoring, términos muy de moda, pero… ¿sabemos realmente cuál es la diferencia existente entre ellos? Veamos.
El coaching, circunscrito a la relación jefe-colaborador, es un proceso formativo liderado por un superior inmediato que actúa como coach y que pretende mejorar el rendimiento de un individuo en su puesto de trabajo, con el propósito de alcanzar los objetivos de ambos. Existen, además, otros tipos de coaching liderados por personas externas a la organización que persiguen desarrollar determinadas habilidades directivas. El mentoring es un proceso mediante el cual una persona con más experiencia (el mentor) enseña, aconseja, guía y ayuda en el desarrollo personal y profesional de otra (el tutelado), invirtiendo tiempo, energía y conocimiento.
Las situaciones en que se requiere aplicar una estrategia de coaching o mentoring son bastante parecidas. La gran diferencia es que, mientras la primera es más aconsejable para desarrollar competencias ya existentes en el individuo, el mentoring tiene como propósito fundamental la captación, retención y desarrollo del talento que hay dentro de nuestra organización.
| Mentoring |
Coaching
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| Mentor de la organización o externo |
Coach, inmediato superior de la organización |
Formal o informal
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Formal |
| A una sola persona |
A una persona o a todo un equipo |
| Personas con alto potencial |
Para todo el mundo
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| Objetivo: desarrollar a una persona |
Objetivo: mejorar el rendimiento |
| Agenda establecida por el tutelado |
Agenda fijada por el coach |
Periódo Largo
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Periódo Corto
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Beneficios del mentoring
La organización se beneficia porque el personal que la forma se siente más positivo, participativo e integrado. El rendimiento, la productividad y la motivación del personal aumentan y, consecuentemente, hay una mayor atracción y retención del personal. Además, el coste de la formación y desarrollo puede reducirse porque las personas aprenden en el propio puesto de trabajo.
Un programa de mentoring, cuando el proceso es satisfactorio, puede ser extendido a más personas de la organización. Por regla general, el reclutamiento es a menudo más fácil, ya que un proceso de estas características muestra el compromiso que tiene la organización con las personas que la integran. Los beneficios más comunes y generales para la organización que aplica un programa de mentoring son:
- Mejorar el rendimiento y productividad de los mentores y tutelados
- Favorecer el clima organizacional
- Optimizar la selección y desarrollo de nuevos talentos
- Promocionar a directivos estáticos
- Reclutar y retener personas con alto potencial y niveles de competencias
- Reducir la rotación del personal
- Aumentar el aprendizaje de los tutelados acerca de los clientes y el negocio de la organización, su política, filosofía y know-how
Actores de un programa de mentoring
El éxito del programa depende en gran parte de las personas que participen en él. Para ello, es necesario realizar una cuidadosa selección del equipo responsable del programa y de los participantes. El mentor es una persona que está dispuesta a ayudar e invertir tiempo y energía, comprometerse con el proceso y compartir su conocimiento y experiencia. Es aconsejable que posea una experiencia anterior positiva ya sea como mentor o bien como tutelado, buena credibilidad dentro de la organización, sólidas habilidades interpersonales y fuerte interés en el desarrollo de personas.
La búsqueda de mentores no es una tarea fácil, requiere invertir tiempo y esfuerzo. No debe centrarse solo en los altos cargos de la organización, sino también en todo el personal que la compone y quiere ayudar a los demás y colaborar en nuevos proyectos. Al igual que en el caso del mentor, lo idóneo es obtener en los candidatos el mayor número de cualidades y ayudarles a desarrollar aquellas que tienen menos potenciadas.
Todas las personas de la organización pueden beneficiarse del mentoring. Lo más aconsejable es pasar un cuestionario para que todo el que desee ser tutelado lo rellene. La elección del tutelado variará en función de los criterios de la organización. La figura del coordinador en un proceso de mentoring es vital para conseguir el éxito. Su papel es mantener la finalidad y los objetivos del proceso en primer plano, tanto para los participantes como para la organización. El coordinador debe tener un conocimiento de la organización y habilidades interpersonales excelentes. Parte de su función es evitar problemas que puedan surgir entre mentor y tutelado y, en el caso de que ocurran, ser rápido en su resolución y asegurarse de que la situación desaparece. Sus principales cometidos son ayudar en la selección, evaluación, emparejamiento y orientación de los mentores y tutelados.
Actualmente en muchas organizaciones se implantan más programas de coaching que de mentoring, la razón tal vez es por el desconocimiento de los límites y diferencias entre ambos. Incorporemos el mentoring como una herramienta que nos ayudará a desarrollar el talento existente en nuestra organización, que es mucho más de lo que a veces aparenta.
Fuente: Capital Humano, No. 181, octubre 2004
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